Juan 16, 12-15
I semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: CAño: impar
En esta ocasión, el Padre Ernesto te explica cómo la Santísima Trinidad no es solo un misterio en el que hay que creer, sino un modelo de amor que estamos llamados a vivir en nuestra propia familia.
¿Y si tu hogar fuera el reflejo más puro de Dios? ¿Y si en el amor cotidiano se revelara el mismo corazón de la Trinidad?
Muchos piensan que ser “imagen de Dios” es algo teórico o simbólico, pero a través de esta poderosa reflexión, el Padre Ernesto nos muestra que Dios es comunidad de amor, y que ese amor se manifiesta plenamente en una familia que se entrega, se da y se dona.
Una familia que no solo se ama, sino que ama como Dios ama.
• En este video descubrirás:
• Por qué la familia es la expresión más perfecta del amor trinitario.
• Cómo el egoísmo ha roto ese reflejo, pero no ha destruido el plan de Dios.
• Qué pasos concretos podemos dar hoy para restaurar el amor en casa.
• Y cómo nuestras heridas pueden convertirse en lugar de encuentro con Dios.
Si alguna vez te has preguntado cómo vivir tu fe en lo cotidiano, esta reflexión puede cambiar tu forma de mirar a quienes tienes más cerca.
Porque el amor que transforma el mundo empieza en casa, y tu familia fue pensada por Dios para eso.
Basado en el evangelio según san Juan 16, 12-15


