Marcos 1,14-20
III semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: BAño: par
La lectura asidua de la Palabra De Dios enmarca un misterio al cual nos enfrentaremos tarde o temprano: El de una transformación de nuestra persona, nuestros comportamientos, nuestros gustos y una nueva vida en la plenitud del amor. Nueva vida que será reconocida por todas aquellas personas que nos rodeen y a las cuales también llegará ese mensaje. Hoy en la Iglesia celebramos esta Palabra eterna que nos da la máxima capacidad de amar y ser amados, no demores más en recibir este poder que viene de su lectura.


