Mc 10, 46-52
XXX semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: AAño: par
Para que un enfermo sane, primero debe desear ser sanado. Para seguir a Jesús se debe desear tener un cambio de vida, uno que se adapte al de su ejemplo y enseñanzas. Naturalmente, esta nueva vida puede dar un poco de miedo porque conlleva un buen número de cambios y renuncias y se requiere mucho valor para comenzarla, pero una vez que comienza el nuevo camino todo se vuelve tan emocionante y tan atractivo porque Dios se manifiesta en él lo ilumina y nos otorga toda la fuerza y amor necesarios para conducirnos a través de ella.


