Mateo 13, 54-58
XVII semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: CAño: impar
Los seres humanos buscamos la salud, recurrimos a Dios en la oración, buscamos a los doctores quienes contribuyen a nuestra salud con la gracia de Dios; también el alma se puede dañar y recurrimos al psicólogo para que nos ayude a recuperar la salud del alma. Dios también nos puede dar la salud del alma a través de la paz, incluso cuando hay enfermedad y dolor. El alma se nutre con el amor, pero nuestros problemas pueden surgir en el hogar debido a muchas situaciones y Dios es quien nos sana de esos dolores. Dios llega a nosotros a través de su gracia y con ello nos puede sanar, se necesita también querer perdonar y superar el odio. Para superar nuestros dolores tenemos que enfrentarlos y entenderlos. El pecado también nos lastima interiormente; vivir lejos de Dios hiere más nuestra vida, debemos alejarnos de todo aquello que nos pueda orillar a pecar. La iglesia sugiere el uso de sacramentales, como la medalla de San Benito; si no estamos en gracia, el sacramental no funciona. Cualquier sacramental requiere estar en gracia, la cual es reforzada por el sacramental. No podemos descansar cuando el pecado nos asedia, porque en un momento podemos sucumbir.


