Lucas 11, 1-13
XVII semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: CAño: impar
La oración es lo más importante para el cristiano; la misa se transforma en un rito vacío para el que asiste sin oración. Relación cercana y amorosa con Dios mediante la oración, quien ora es un amigo de Dios. Abraham por su amistad con Dios, le puede importunar con su oración para interceder por los justos. Jesús también invierte tiempo en la oración y se relaciona con Dios mediante la oración y llama a Dios ABBA, pasa horas enteras con Aquél al que ama. Esta relación requiere tiempo y conforme la amistad va creciendo la relación entre Dios y el hombre se hace más fuerte por ese amor. El amor crece con el tiempo invertido en la persona amada. Si no se invierte tiempo con Dios, no puede darse amistad con él y mientras eso no sucede, Dios no responde a nuestras oraciones porque somos unos desconocidos; dediquemos más tiempo a Dios, tiempo de calidad, tiempo de intimidad, tiempo especial para él. Seamos con San Agustín que descubre a Dios y jamás lo vuelve a abandonar.


