Lucas 17, 11-19
XXVIII semana del Tiempo Ordinario
Ciclo: CAño: impar
Jesús nos invita a ser agradecidos, gracias viene de la palabra "gracia" o "don", haciendo que la gratitud se vuelve un intercambio de dones o regalos, las gracias no las recibimos por ser buenos, Dios nos hace regalos por ser bueno, generoso y misericordioso. Dios se compadece de nuestras necesidades y viéndolas él las remedia. Cuando no somos conscientes de lo que Dios nos da o no lo disfrutamos nos volvemos incapaces de agradecer. Es fundamental disfrutar lo que Dios nos da. El amor de Dios por nosotros llega a tal grado que nos dio a su propio Hijo, quien es el don por excelencia y que llega a su plenitud con el don del amor en sí con el Espíritu Santo. Es necesario reconocer que estamos en deuda porque quien nos da y reconocer que merece se pague por lo que nos ha dado. Nuestra gratitud debe estar envuelta en la obediencia, en la fidelidad, en el amor a quien nos da. No es suficiente decir gracias, es necesario el intercambio de dones, con la gratitud, debemos dar dones. La misa es EUCARISTÃÂA, es decir, acción de gracias donde no sólo decimos gracias, sino que ofrecemos a Dios nuestros propios de dones. Las gracias se muestran con una acción concreta.


